Prepárate para Recorrer el Camino de Santiago

Vivir la experiencia de recorrer el Camino de Santiago de Compostela es conocer un poco de la historia de la cristiandad, conectarse con ese lado espiritual, reencontrarse consigo mismo y con dios, algunos solo lo hacen por turismo, por pagar alguna promesa o hacer votos.

Sea cual sea la razón que te impulse a recorrer el camino, debes estar preparado para ello, y con estar preparado  no solo nos referimos a la parte física y mental, sino también al equipaje y las cosas que se deben llevar, ya que generalmente recorrer una de las rutas a Santiago tomo entre seis y siete días.

Dependiendo de la época del año en que se elija peregrinar, se puede determinar que se puede llevar en la mochila, aunque nunca esta demás tener la asesoría de los especialistas de Santiago Ways, una agencia de viajes que conoce perfectamente cada una de las rutas.

Es importante que solo lleves lo justo y necesario, ya que mientras más cosas innecesarias lleves en la mochila, está pesará más y ese peso adicional te puede hacer el camino muy difícil, causar incluso mucho dolor a tu espalda debido a la gran tensión.

¿Qué debe llevar tu Equipaje?

Para que tu equipaje no sea excesivo, debes saber cuáles son los artículos imprescindibles que este debe contener, comenzando por el calzado apropiado, elige un par de zapatos en una tienda de deporte que sean especiales para realizar caminatas o senderismo.

Puedes usarlo un par de semanas antes para que puedas acostumbrarte a ellos y constatar que no te causarán molestias; utiliza pantalones de media especiales para montañas, que sean prácticos y además cómodos, incluso llevar un impermeable para pantalones es buena idea.

Si vas a recorrer la ruta durante el verano, lleva pantalones cortos, son más frescos para caminar o dormir y podrás darte un rico chapuzón en algún rio o piscina del camino.

Puedes llevar una sudadera que sea liviana, esta te ayudará los días fríos, llévate una camiseta puesta y otra de repuesto, unas pinzas para secar ropa son de gran utilidad, dos o tres pares de calcetines y ropa interior.

Lleva chanclas, estas son necesarias para usar cualquier ducha de los albergues y te ayudarán a descansar tus pies, un saco de dormir y una esterilla por si toca dormir al aire libre.

No te olvides del detergente para la ropa y de los artículos de aseo personal, y sobre todo de tu documentación y el protector solar.