El falso mito de los imanes de nevera

imanes personalizados para nevera

Vamos a hablar de un inocente (Si, inocente) e indefenso objeto que hace unos años se gano una mala fama que incluso a día de hoy todavía persiste. Este producto no es otro que un simple imán de nevera

El inocente imán que compramos (o que seguramente nos regalaron) como recuerdo de un viaje a Roma, París, Berlín, Benidorm, o Matalascañas… puede producir cáncer. Sí, ahora parece ser que los imanes de la nevera producen cáncer, como si de cigarrillos se tratarán…

Estos  peligrosos imanes personalizados deberían contar como mínimo con una presunción de inocencia,  ya que éstos no generan ninguna radiación electromagnética, sino que lo que generan son campos magnéticos.

Por tanto, los imanes no emiten ningún tipo de radiación. Simplemente unos generan campos magnéticos que simplemente afectan a objetos ferromagnéticos, es decir, productos de hierro que son atraídos por imanes. Unos imanes que si los aplicamos sobre cualquier otra superficie que no sea metálica (Nuestra mano, una pared, la pantalla de la tele…) carecen de utilidad, por lo que la idea de que son generadores de enfermedades parece que empieza a perder fuerza, ya que son estos mismos objetos los primeros en rechazarnos

Además, tampoco deben preocuparnos demasiado estos minúsculos campos magnéticos generados por los simpáticos imanes que adornan nuestros frigoríficos. Para empezar, por qué toda la Tierra está rodeada por un enorme campo magnético, que es el principal responsable de que nos mantengamos en tierra y no flotemos por el aire o que los objetos caigan hacía abajo.

Y para más colmo, todas las neveras poseen un imán que hacen que la puerta de la nevera permanezca cerrada correctamente. Un imán que en el peor de los casos merece el mismo trato que los imanes para adornar la nevera y cuya existencia se hace necesaria para que el uso principal de la nevera, que no es otro que enfriar los alimentos, sea efectivo

Y para terminar también tenemos que decir que Vayamos donde vayamos, o estemos donde estemos, siempre (o casi siempre) estaremos rodeados de imanes (Y si los de la nevera son nocivos, todos son nocivos, hombre ya…) Brújulas, los altavoces de los coches, generadores eólicos, detectores de metales, teléfonos, bocinas, auriculares, voltímetros, amperímetros, , discos duros, alarmas, etc. Todos estos productos, al igual que la nevera tienen imanes para que la funcionalidad del objeto sea lo más correcta posible

Así que si te han regalado un imán para poner en la nevera, no tengas miedo que es completamente inofensivo, además de poder hacer bonita tu nevera